EVERYBODY PLEASE SIGN THIS PETITION ON:
POR FAVOR ASSINE ESTA PETIÇAO:
ONDERTEKEN DEZE PETITIE;
http://www.petitiononline.com/13031953/petition.html
Um cão morreu de fome e sede por causa dum projecto de "Arte" num museu. Se quiser deixar a sua opinião sobre este "artista" e o boicotar, mande um email ao Bienal: mais informação espanhola em baixo:
bienalcostarica@ gmail.com ,
info@ madc.ac.cr
A dog was left to die from starvation and thirst as part of an "art project", children were asked to provoke and scare the dog. The dog died during this "exposition" and because of this art project the artist was selected to take part in the Bienal Centroamericana Honduras 2008.
Please don't let this monster get away with this cruelty and sign the petition on the petition site and send your opinion to the Bienal:
bienalcostarica@ gmail.com ,
info@ madc.ac.cr
Een zogenaamde artiest uit Costa Rica liet een verhongerde hond sterven voor kunst. Tijdens de tentoonstelling stierf het hondje. De artiest wilde niet dat hem eten noch water gegeven werd en vroeg kinderen het hondje op te jagen en betaalde daarvoor het vuile werk. Hiervoor is hij verkozen zijn land te vertegenwoordigen op de "Bienal Centroamericana Honduras 2008. Om dit te voorkomen onderteken de petitie en schrijf een mail aan de Bienale:
bienalcostarica@ gmail.com ,
info@ madc.ac.cr
Artista deja morir a un perro en una de sus obras. El artista costarricense Guillermo Vargas, más conocido como Habacuc , está envuelto en una gran polémica debido a la muerte de un perro callejero dentro de Exposición N° 1 , muestra que se realizó en agosto pasado en Managua (Nicaragua)
Boicot a la presencia de Guillermo Vargas en la Bienal Centroamericana
Honduras 2008
Por haber dejado morir de hambre a un perro en una de sus "obras de arte"
Por Favor Firmen para que este acto de cobardia no se repita nunca mas!!
Petición Online:
http://www.petitiononline.com/13031953/petition.html
http://www.nacion.com/ln_ee/2007/octubre/04/aldea1263590.html
Exposición realizada en galería Códice en Nicaragua
Artista tico envuelto en polémica por muerte de perro en obra
'Habacuc' recogió a animal hambriento y lo usó en su trabajo "Exposición N°1"
Defensores de animales repudian la acción y piden excluir a artista de bienal
El artista costarricense Guillermo Vargas, más conocido como Habacuc , está envuelto en una gran polémica debido a la muerte de un perro callejero dentro de Exposición N° 1, muestra que se realizó en agosto pasado en Managua (Nicaragua).
Varios defensores de los animales en Costa Rica se enteraron de su obra a través de un blog y lo acusaron ayer de crueldad.
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En este blog se pueden observar imágenes y una descripción acerca de la exposición de 'Habacuc' en Nicaragua.
Lo que se vio en Managua. Como parte de su exposición, el artista enfrentó al espectador a un perro callejero flaco, enfermo y con hambre amarrado a la esquina de la sala. Él capturó al animal en un barrio pobre de Managua.
El perro murió tras un día en la exposición, según se lo confirmó a La Nación Marta Leonor González, editora del suplemento cultural de La Prensa en Nicaragua.
La muestra también incluyó la frase, escrita con alimento de perro, "Eres lo que lees"; así como de un audio con el Himno Sandinista al revés, fotos y un incensario , donde se quemaron 175 piedras de crack y una onza de marihuana.
Habacuc dijo ayer que su obra fue un homenaje a Natividad Canda, nicaragüense que murió tras ser atacado por dos perros rottweiler en un taller en Cartago.
"Me reservo decir si es cierto o no que el perro murió . Lo importante para mí era la hipocresía de la gente: un animal así se convierte en foco de atención cuando lo pongo en un lugar blanco donde la gente va a ver arte pero no cuando está en la calle muerto de hambre. Igual pasó con Natividad Canda, la gente se sensibilizó con él hasta que se lo comieron los perros", explicó .
Incluso agregó: " Nadie llegó a liberar al perro ni le dio comida o llamó a la policía. Nadie hizo nada".
Al ser cuestionado acerca de si alimentó al animal o no, el artista se negó a responder.
¿Por qué no usó otro medio de expresión? " Recojo lo que miro... El perro está más vivo que nunca porque sigue dando qué hablar", dijo .
Enojo tico. Varios defensores de los derechos de los animales repudiaron ese trabajo de Habacuc , lo descalificaron como obra de arte y sugirieron que al artista se le excluya de la Bienal Centroamericana Honduras 2008, ya que él será uno de los seis representantes del país.
"Me espanté al ver que se fomenta la crueldad hacia los animales en una obra de arte. Presentaremos una carta para que se prohiba la crueldad en el arte y para que este muchacho no represente al país en la bienal", expresó Gina Malavassi, defensora de los animales.
José Morales, vicepresidente de la Unidad Especial de Protección y Rescate Animal, opinó. "El perro estaba amarrado y sin comida; no entiendo en qué cabeza eso es arte".
Liliam Schnog, presidenta de la Asociación Humanitaria para la Protección Animal , dijo que no entiende cómo se dejó morir de hambre a un animal si a la par había una frase hecha con comida.
Estas organizaciones estudian el caso con el fin de ver si procede alguna denuncia.
http://www.abc.es/20071006/cultura-arte/provocacion-repugnante_200710060253.html
La provocación repugnante
ABC Dos imágenes del perro al que Guillermo Vargas mató de hambre
FERNANDO CASTRO FLÓREZ
. MADRID
Más madera, esto es la guerra del escándalo «artístico». Tras la polémica de la fotografía de Nam Goldin de las niñas desnudas ahora tenemos el más difícil todavía, esto es, la manifestación de la crueldad «estetizada». El artista costarricense Guillermo Vargas ha dejado morir de hambre a un perro callejero en una instalación que ha montado en una feria de arte en Nicaragua. En una pared ha escrito, con comida de perro, la frase «Eres lo que lees», añadiendo acciones sonora y olfativa o, mejor, narcóticas , que convierten su pieza en el colmo de lo caótico. Así puede escucharse el himno sandinista al revés y asistir a la quema, en un incensario de 175 piedras de crack y una onza de marihuana. No contento con ese cóctel, el artista conocido con el sobrenombre de «Habauc» atrapó un perro en un barrio marginal de Managua y lo ató a una de las paredes de su demencial montaje. Al día siguiente el animal había fallecido .
Homenaje a Natividad Canda
Haciendo frente a la indignación generalizada y a las críticas, el responsable de esta lamentable acción ha venido a decir que su intención es ir contra la hipocresía social. Entre sus confusas intenciones estaba la de homenajear a Natividad Canda, que fue atacado en Cartago (Nicaragua) por unos perros rottweiler. «La gente -subraya Vargas- no se sensibilizó con ese hombre hasta que se lo comieron los perros», añadiendo que tampoco nadie tomó la decisión de alimentar al perro que él estaba «exponiendo», colaborando de esa manera a su muerte. Como es lógico, las asociaciones de defensores de los animales han descalificado esta pretendida obra de arte.
Es realmente sorprendente la proliferación de acciones artísticas que se caracterizan por su violencia como si confiaran en la magia homeopática. Pero no es cierto que en todas las circunstancias «lo semejante con lo semejante se cure». Los contemporáneos sufrimos el «síndrome de Medusa», estamos, literalmente, estupefactos ante la pantalla contemplando toda clase de horrores sin que ni nuestras conciencias ni nuestros estómagos reaccionen. Algunos artistas, convertidos en unos aprendices de mago, profesionales del exorcismo pachanguero, deciden presentar a lo que todavía, inercialmente, llaman «mirada burguesa», cosas repugnantes o sencillamente delictivas. Sus provocaciones encuentran la respuesta convencional: la apatía o la vergüenza ajena.
La brutal «obra» de Guillermo Vargas nos lleva a pensar de nuevo en el sinsentido del arte contemporáneo. Obsesionado por el tabú, esto es, entregado al delirio de tocar y profanar lo que sea, no repara en gastos y gestos. Todas las gesticulaciones , solidarias con la empanada del reality-show, terminan por llevarnos a pensar que sería necesario recuperar la capacidad crítica o, por lo menos, aceptar que, en ciertas ocasiones, tenemos razones para la indignación. Porque el arte no puede ser el paraguas para el vandalismo y, consecuentemente, no tendría que garantizar la impunidad. Chris Burden disparó contra un avión al borde de un aeropuerto, Santiago Sierra llenó una sinagoga en Alemania de gases irrespirables, Teresa Margolles genera vapor con el agua que sirve para limpiar los cadáveres. En alguna ocasión he calificado a estas formas artísticas contemporáneas recurriendo al término «idiota». Y resulta que en vez de dejarnos estupefactos o hacernos pensar, el «realismo cruel» en el que se instala Guillermo Vargas revela más que la idiotez el cumplimiento cínico de la estetización contemporánea . No hay en esa obscena exhibición de atrocidades otra cosa que búsqueda de impacto mediático . Parece ser que este joven artista que se columpia entre la perogrullada y la política de la denuncia estaba invitado a la próxima Bienal Centroamericana. Su estilística era típicamente «bienalista»; tenía todos los elementos de la salsa de moda: un poco de sociología blanda, una tajada de retórica multicultural y algo escabrosa para que se pueda calificar el potaje indigesto como «radical». Rilke encontró en los ojos de una perrita abandonada en su peregrinaje español una interrogación metafísica, algo así como la indicación de una solidaridad melancólica. Seguramente, Guillermo Vargas no ha leído aquellos versos rilkeanos en los que convoca a los perros que nos ven pasar «por un mundo interpretado ». Él, con toda su rabia decorativa, no necesita la poesía: le basta con la brutalidad y ser así, faltándole tanto que leer, un analfabeto bestial. Su provocación es , sencillamente, repugnante.